CONTESTAR UNA DEMANDA CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL: TE CUENTO MI EXPERIENCIA

 

“Si no te estás divirtiendo, no estás aprendiendo.

Hay un placer en descubrir las cosas.”

Richard Feynman.

 

          Vamos a cambiar la óptica de este blog con un artículo intimista. Cómo me fue, luego de décadas (no voy a revelar cuántas) de trabajo profesional artesanal, contestando una demanda con ayuda de la inteligencia artificial.

          El caso. Un escrito de demanda de casi ciento veinte páginas.

     El 75% en letras mayúsculas. Repeticiones, citas doctrinarias descolgadas, imposible deslindar los hechos de las cuestiones jurídicas. Versus la presión diaria del cliente con llamadas “con buena onda”. Con elegancia puedo decir que fue una lectura cuesta arriba y un demandado empujando cuesta abajo. En nuestro idioma rioplatense, un plomazo.

     De modo que tomé la decisión de experimentar si es posible equilibrar responsabilidad profesional, rapidez y uso de las nuevas herramientas tecnológicas y combinar las viejas tradiciones de la práctica jurídica con las ventajas de la inteligencia artificial.

           La técnica que usé fue la siguiente:

PRIMERA ETAPA: TRABAJO ARTESANAL:

  1. Lectura personal obligatoria: para trabajar responsablemente, me propuse leer el bodrio fuera como fuera. Al mismo tiempo que confeccionaba en forma manual el escrito de las negativas.
  2. Notas: mientras redactaba las negativas, tomé nota de los temas jurídicos a desarrollar, las pruebas a ofrecer, cuestiones que resultaban favorables o desfavorables a las partes, contradicciones y aspectos a disimular.
  3. Consulta al cliente: al mismo tiempo, verifiqué con el cliente la veracidad o no de algunos hechos y situaciones invocadas. Debo reconocer que me cambió varias veces la versión…

SEGUNDA ETAPA: INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

Simplemente le pedí a la inteligencia artificial que relevara la demanda (120 páginas) y me marcara defectos, contradicciones, absurdos, etc.

Como resultado, debo decir que detectó diferencias en la fecha invocada de ingreso y en la categoría laboral, que a mí se me habían pasado por alto… probables errores de tipeo del actor, pero útiles para destacar.

TERCERA ETAPA: TRABAJO ARTESANAL:

Hice el planteo de la defensa, intentando conservar mi esquema habitual: no más de cinco a siete capítulos o puntos, empezando por la defensa más potente y dejando hacia el final las cuestiones particulares (ingreso, categoría, salario, horario, liquidación, etc.).

CUARTA ETAPA: INTELIGENCIA ARTIFICIAL. PELIGRO PELIGRO…

  1. Le pedí a la inteligencia artificial que compulsara las defensas jurídicas y propusiera otras formas de redacción más pulidas para párrafos que no me terminaban de convencer. El efecto fue bueno, ya que mejoró varios aspectos en cuanto a la claridad de los textos.
  2. Le pedí a la inteligencia artificial que corrigiera los errores de tipeo, gramática y ortografía de mi escrito para que quedara prolijo (“la imagen lo es todo”, decía la propaganda de gaseosa)
  3. Le pedí que sobre las sugerencias para las defensas propiamente técnicas me proveyera citas jurisprudenciales. PELIGRO PELIGRO PELIGRO: Ninguna de las citas suministradas era pertinente a la cuestión. Revisé con prolijidad una por una y no pude rescatar ninguna.

QUINTA ETAPA: TRABAJO ARTESANAL:

Busqué y pulí mis propias citas.

SEXTA ETAPA: INTELIGENCIA ARTIFICIAL. MIX DE EXCELENCIA Y PELIGRO:

  1. Le pedí a la inteligencia artificial que elaborara la PERICIAL CONTABLE. Resultado: Excelente en un 7.5%
  2. PELIGRO: el 2,5% restante perjudicaba los intereses de mi cliente, ya que la IA tomó la contestación de demanda en forma literal.

CONCLUSIÓN:

  1. El escrito quedó bueno.
  2. La IA detectó detalles que en una demanda tan extensa podían quedar inadvertidos para cualquier humano.
  3. Me ahorró tiempo en la elaboración de la prueba.

PERO:

  1. Es imperiosa la lectura personal íntegra, aunque humanos e imperfectos, esta tarea es esencial e insoslayable.
  2. El criterio profesional depende exclusivamente de la buena o mala formación del abogado. HAY QUE SEGUIR ESTUDIANDO SIEMPRE.
  3. La IA puede lucir pulida, pero le falta picardía, estrategia y lenguaje sutil. Su análisis es absolutamente literal.
  4. Es de ayuda cuando nos trabamos, en alguna frase que nos quedó horrible y lo sabemos.
  5. Las citas son un peligro total. Toma al azar algún fallo o doctrina aislados, se “enamora” de ellos y te los vende como verdad…
  6. No es una receta infalible.

De modo que no queda otra que seguir yendo a la biblioteca

SERÁ JUSTICIA

(En cuanto a las demandas, aclaro que me gusta redactarlas a mí, manías de la edad).

DOCTRINA LABORAL

Me gradué en la UBA (plan viejo), después siguieron una maestría y una especialización. La profesión me regaló muchas satisfacciones, aunque también algún disgusto. Pero el derecho, amigo fiel, siempre toca a la puerta.

Hoy me acompañan en este blog colegas de larga trayectoria. A todos nos une una necesidad intelectual: la de pensar. Por eso escribimos, para pensar. Y para que vos, querido lector, te sumes a este difícil ejercicio junto a nosotros.

Te invitamos a criticarnos, a disentir, a formular tus propias opiniones, a ser original. A que superemos nuestras limitaciones. A contribuir con la noble profesión de abogado y llevarla con orgullo. Para dejar algo mejor a quienes vengan detrás.

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