EL CONCEPTO DE «LAZY GIRL JOB» O TRABAJO PARA CHICAS CÓMODAS

Más allá de los aspectos estrictamente jurídicos, el mundo del trabajo presenta fenómenos sociales que resultan de interés para saber cómo se comporta la comunidad laboral, cuáles son sus valores, y, en particular, cómo evolucionan las creencias y los patrones de conducta.

 Así, hemos analizado en este espacio fenómenos tales como el “ghosting” y la “gran dimisión”[i], el “moonlighting” o pluriocupación[ii], la negativa de retorno al trabajo presencial[iii], acciones de huelga trasnacional[iv] o la profundización de controles digitales y su problemática[v], como curiosidades de un mundo en constante cambio y renovación.

Hoy nos convoca una situación relativamente novedosa, que se ha denominado como “lazy girl job” o trabajo para chicas cómodas.

El lema – que resulta simpático, aunque da la sensación de que podría virar de “motto” a “mote” peyorativo- surgió en el año 2023 de un posteo en TikTok de la influencer Gabrielle Judge, que en corto tiempo tomó difusión masiva, con unos 350.000 “me gusta”, más de 3000 respuestas y más de 18 millones de vistas al hashtag “#lazygirljob”.

Con un video de menos de tres minutos, la joven ha impuesto esta etiqueta como tendencia en los mass media, en cuanto expresión de la aspiración de la generación “Z”[vi] de conseguir un trabajo de bajo estrés, completamente remoto, con poca supervisión y un buen salario. Dice la autora en su mensaje: «Hay muchos trabajos donde podrías ganar entre 60 y 80 mil dólares con un salario bastante confortable, sin trabajar demasiado y vía remota.» Los define como puestos “seguros”, donde la remuneración es suficiente para mantenerse, no hay que trasnochar, tiene tiempos flexibles, sin horarios de ingreso y salida estrictos, permiten compatibilidad con la crianza de niños y, lo más importante, hacer un balance entre trabajo y vida personal.  

La influencer señala que no se trata de una lista secreta de trabajos que prometan poco esfuerzo y una alta remuneración[vii], ni tampoco exclusivos para el género femenino específicamente. Lejos de fomentar una apología del ocio o de la comodidad, el planteo es de un cambio de mentalidad, abandonando trabajos de alto nivel de exigencia para permitir un espacio entre empleo y vida personal, en lo que espera constituya un diálogo que supere las expectativas corporativas tradicionales de alto compromiso horario y no espere del individuo un “sobrecumplimiento” laboral.

Según reporta la prensa algunos ejemplos de ocupaciones que ingresarían en la definición de “lazy girl job” son los de recepcionista, data entry, coordinación de relaciones públicas, transcripcionista, asistente virtual, escritor freelance, manager de social media, diseñador gráfico, traductor, tutorías on line, entre otros. [viii]

No obstante, pese al furor que esta tendencia ha provocado entre las jóvenes generaciones y su promesa de un trabajo con menores responsabilidades, exigencias y estrés, queda en duda si el hashtag quedará en el tiempo como una mera campaña de marketing, audaz y muy inteligente, o logrará consolidarse en un modo de comportamiento social relevante y sostenido. Para ello, desde una perspectiva realista, habrá de atenderse a la efectiva disponibilidad de este tipo de empleos, puesto que el esquema del menor esfuerzo laboral con el mayor rédito económico -como motivación principal desde el punto de vista de quien ofrece su fuerza de trabajo-, ha estado siempre presente en la visión de los economistas del área. [ix]

Por su parte, algunas visiones críticas ponen el acento en que se trata de una posición demasiado confortable para generaciones tan jóvenes, que parecen así, renunciar al esfuerzo desde el inicio mismo de su carrera laboral. Desde el punto de vista psicológico se resalta también una tendencia a eludir vanamente situaciones de ansiedad, que, como enseña la vida misma, son en algún momento inevitables. A la vez, la postergación en la inserción de un puesto de trabajo más exigente pero mejor remunerado y con perspectivas de crecimiento a futuro, tiene costos significativos que podrán lamentarse a largo plazo.[x] Sus partidarios deberían, además, tener en cuenta, que este tipo de empleos es altamente descartable y finalmente, como narrativa, se desmerece la figura femenina, con un encasillamiento absolutamente contrario a la larga lucha librada por el acceso al empleo y a la igualdad laboral.

En suma, la respuesta definitiva no está escrita. Es cierto que se verifica una tendencia en la juventud en la búsqueda de una mayor libertad individual y de manejo del tiempo libre, aún expensas del futuro. Aun así, el tiempo y la economía tendrán la última palabra.

 


[i] https://www.doctrinalaboral.ar/el-ghosting-como-fenomeno-laboral-y-antecedente-de-la-gran-dimision/

[ii] https://www.doctrinalaboral.ar/moonlighting-o-pluriocupacion-y-competencia-desleal-una-perspectiva-para-argentina/

[iii] https://www.doctrinalaboral.ar/todos-hablan-de-elon-musk-y-nadie-quiere-volver-a-la-oficina%ef%bf%bc%ef%bf%bc/

[iv] https://www.doctrinalaboral.ar/la-huelga-como-fenomeno-global-post-pandemia/

[v] https://www.doctrinalaboral.ar/panoptico-digital-y-contrato-de-trabajo/

[vi] Denominamos “Generación Z” al grupo de personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2020, por primera vez en la historia, originariamente digitales.

[vii] https://www.youtube.com/watch?v=FInrw-m81Ys&t=3s

[viii] https://parade.com/living/lazy-girl-jobs

[ix] Así se inicia el libro “Labor Economics” de los autores Pierre Cahuc y André Zylberberg.

[x] https://www.newser.com/story/338252/the-lazygirljob-trend-could-backfire-on-gen-z.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter&utm_campaign=autotweet1 entre otros.

DOCTRINA LABORAL

Me gradué en la UBA (plan viejo), después siguieron una maestría y una especialización. La profesión me regaló muchas satisfacciones, aunque también algún disgusto. Pero el derecho, amigo fiel, siempre toca a la puerta.

Hoy me acompañan en este blog colegas de larga trayectoria. A todos nos une una necesidad intelectual: la de pensar. Por eso escribimos, para pensar. Y para que vos, querido lector, te sumes a este difícil ejercicio junto a nosotros.

Te invitamos a criticarnos, a disentir, a formular tus propias opiniones, a ser original. A que superemos nuestras limitaciones. A contribuir con la noble profesión de abogado y llevarla con orgullo. Para dejar algo mejor a quienes vengan detrás.

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